Algunos dicen que al arte no hay que explicarlo. Puede ser, pero publicar las fotos sin aclarar que en la Casa de la Pcia. de Buenos Aires, luego de que el público recorriera la muestra del taller de Jorge Martínez y se deleitara con las obras de sus alumnos... apareció el baile, las pelucas se montaron sobre las cabezas de los expositores, los disfraces comenzaron a adherirse a sus cuerpos y ya nada volvió a ser lo mismo. Claro que por un rato nomás, porque al día siguiente se siguieron atendiendo los 400 trámites diarios en esta especie de delegación del gobernador Scioli en la Ciudad de Buenos Aires, y la gente (la otra) se queda con la versión más seria de la exposición, que no es poco. ¡Basta! Vealo por usted mismo: